Día de borrasca

Día de borrasca

 

Un silencio,

un lamento,

¡No! Es esa sensación de nuevo

aquella que me embarga cada cierto tiempo

la que hace disminuir el armónico ritmo de mis latidos

regresa para volver a recordarme que sigo estancado

ha vuelto a mí, aparece una vez, y otra,

no sé si la soportaré esta ocasión

amargura,

derrota.

 

¿Por qué cada cierto tiempo me siento así?

Siempre me hago esta pregunta

más nunca obtengo respuesta

¿Quién me hace esto a mí?

 

¿Por qué mis emociones

castigan de esta forma?

Aún no logré la respuesta

por la que todo mi ser anhela.

 

¿Acaso pretendo tener aún más?,

¿no tengo ahora una vida plena?,

¿por qué cada día me siento vacío?,

¿por qué cuando miro, no veo?

y cuando veo, ni miro.

 

Un silencio,

un lamento,

amargura,

derrota.

 

Siento como si no tuviese que estar aquí

me confunde la idea de no hacer lo correcto

¿Es quizá esto lo mejor para mí?

¿Existe mi mundo perfecto?

¿Cómo he de salir de aquí?

¿Cuál es el camino directo?

 

Un día arriba y al siguiente abajo

¿Por qué no se estabilizan mis emociones?

¿Acaso cuesta tanto trabajo,

dejarme llevar y seguir a mis ilusiones?

 

Todo sería grandioso, si supiese lo que anhelo

maravilloso, si al fin lograse ese deseo

saber qué es lo que en realidad quiero,

conocer qué es lo que no veo,

que me quitasen este tupido velo

y no entorpezca más mi credo.

 

Un silencio,

un lamento,

amargura,

derrota.